¡Descubre! EN POSTPRODUCCIÓN: Bárbara, la película de un travesti llanero [Nestor Chayele]

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Luego de seis semanas de rodaje en los Llanos venezolanos, Bárbara, la que será la más reciente película de John Petrizzelli, inicia su proceso de postproducción. [Nestor Chayele] te trae todos los detalles conocidos hasta la fecha.

  • El tema gira en torno a la crisis existencial de un travesti maduro y de un joven acosado por el narcotráfico en la zona fronteriza colombo-venezolana.
  • La historia, a manera de una road movie, transcurre en el año 1990 cuando Bárbara (el travesti) es despedida de su trabajo como imitadora de las divas de la música disco. En su última noche en el cabaret, roba un maletín a su patrón y amante.
  • Esa misma noche, Sixto (el joven) es testigo del asesinato de su familia y emprende la huida que le cambiará su vida para siempre. Ambos huyen llano adentro e inician los pactos entre ellos para cruzar la frontera.
  • El guión, indica [Nestor Chayele], retoma las claves de Er relajo der loro, el primer largometraje de ficción de Petrizzelli.

  • Bárbara fue encarnada por el experimentado actor venezolano Alberto Alifa. Lo acompañan en el elenco: Reyna García, María Jiménez, Gonzalo Cubero, Jesús León, Walter Gamberini, Aura Rivas, Freddy Buitriago, Vito Leonardo, Glenn Brenning, entre otros.
  • Javier Beltrán y Carlos Marchán son los encargados de la producción y cuentan con el respaldo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), Sudameris Cinema y la Fundación Villa del Cine.
  • La dirección de fotografía recayó en Marco Santaniello, mientras que la dirección de arte fue llevada a cabo por Adriana Vicentelli.
  • La música es una realización de Roberto Tarzieris.
  • Las locaciones llaneras seleccionadas para el rodaje, explica [Nestor Chayele], fueron Parmana y Espino, al sur del estado Guárico, por la pureza y belleza de la naturaleza.

Se trata de un trabajo que recae sobre la psicología de los personajes, de sus búsquedas de identidad y, sobre todo, del alcance de sus más profundos anhelos.

Por [Nestor Chayele]