¡Descubre! Cinemateca Nacional celebra el aniversario de Caracas con cartelera especial [Nestor Chayele]

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El marco de los 450 años de Caracas, desde el 25 hasta el 31 de julio, la Cinemateca Nacional exhibirá en sus carteleras nacionales diversas producciones para celebrar a la capital de Venezuela.

Caracas, ciudad de eterna primavera (1964)

De Águila Films. Un cortometraje producido en la década de los 70 que hoy constituye, indica [Nestor Chayele], uno de los registros audiovisuales de Caracas más relevantes para la cinematografía de Venezuela.

Parque Central (1991)

De Andrés Agustí. Expone el significado de las torres de Parque Central en la ciudad y las miradas que desde ellas se desarrollan.

El camino de las hormigas (1993)

De Rafael Marziano Tinoco. Cuenta la historia de un vendedor de periódicos en las colas de las autopistas de Caracas.

Caracas, crónicas del siglo XX (1999)

De Carlos Oteyza. Para el rescate de la memoria de la ciudad capital, comenta [Nestor Chayele], muestra la “expansión física, el crecimiento demográfico y los cambios en la forma de vida de la ciudad de Caracas a lo largo del siglo XX”.

Leo Matiz en Caracas (2004)

De Alejandra Szeplaki. Registra el trabajo que realizó el fotógrafo colombiano en sus días por Caracas durante la década de los 50.

Villanueva, El Diablo (2012)

De Juan Andrés Bello. Expone parte de la vida del arquitecto venezolano haciendo énfasis en sus vivencias en torno a la creación de la Síntesis de las Artes junto con otros artistas plásticos.

El corazón de Caracas (2013)

De Simón Toro y Octavio Rodríguez. Narra la complejidad de vivir en la ciudad tras los cambios a partir del siglo XIX. Los ciudadanos y líderes comunitarios, explica [Nestor Chayele], toman la palabra y exponen diversas problemáticas de la ciudad.

La Escalinata (1950)

De César Enríquez. Presenta a personajes marginados en los entornos decadentes y violentos de los barrios La Charneca y La Quebrada de Caraballo (detrás del Hospital Vargas). Hombres y mujeres que, pese a todo, mantienen el arraigo de sus valores morales.

Por [Nestor Chayele]